El huracán Polo, categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, se alejaba el jueves 24 de septiembre de 2026 de las costas de Manzanillo sin daños de consideración reportados por las autoridades, que mantenían cerradas todas las playas del litoral colimense.
El Servicio Meteorológico Nacional ubicaba el centro del meteoro a 270 kilómetros al suroeste de Manzanillo a las 18:00 horas de ese jueves, con vientos sostenidos de hasta 240 kilómetros por hora y rachas de 295, según el reporte difundido por Infobae. El mismo boletín anticipaba lluvias intensas de entre 75 y 150 milímetros para Colima, el sur de Jalisco y zonas de Michoacán. Manzanillo es el principal puerto de contenedores del Pacífico mexicano y abastece al centro y occidente del país, de modo que su operación pesa en la cadena logística nacional. La Secretaría de Marina restringió desde el miércoles 23 la navegación de embarcaciones menores en Manzanillo y otros cuatro puertos del Pacífico, dentro del Plan Marina en su fase de prevención.
La Unidad Estatal de Protección Civil decretó el cierre de todas las playas de Manzanillo, Tecomán y Armería y el cierre del puerto a embarcaciones. La Capitanía de Puerto Regional formalizó la medida el jueves a partir de las 10:00 horas para naves mayores de 500 UAB. La dependencia pidió a la población "atender las indicaciones de las autoridades y consultar únicamente fuentes oficiales".
AF Medios reportó que los efectos más notorios se sintieron hacia las 16:00 horas, con rachas de viento y oleaje elevado en la bahía de Santiago; en playa La Boquita el mar alcanzó algunas ramadas y dejó afectaciones materiales menores. La bandera negra en las playas se decretó desde la noche del miércoles 23, lo que implicó su cierre para actividades recreativas. Los negocios ubicados sobre la franja costera permanecieron sin operar durante toda la jornada y las lluvias se concentraron en las zonas norte y centro de la ciudad, sin consecuencias de consideración reportadas hasta ese momento. Dos familias de Tecomán fueron trasladadas a un refugio temporal porque sus viviendas representaban riesgo ante posibles inundaciones, según la UEPC. Las autoridades no habían dado a conocer un balance definitivo de daños.
La UEPC mantiene recorridos de vigilancia en playas, ríos y afluentes. La reapertura del puerto y de las playas quedará sujeta a la evolución del fenómeno durante el viernes 25 de septiembre, cuando las autoridades definirán si levantan la bandera negra y reanudan la navegación.
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